EUROVISION 2017


Hola de nuevo!, regreso otro año más a este tema para hacer al mismo su correspondiente actualización anual según mis impresiones de la edición de este año (2017) del Festival de Eurovisión y lo que fue la suerte que mis temas y artistas favoritos tuvieron durante el festival.

Bueno, ¿por dónde comenzar?… el slogan de este año de Eurovisión fue “Celebrando la diversidad” y si ha habido un slogan que un Festival de Eurovisión haya honrado más desde que sigo a este concurso musical probablemente ha sido este, el del 2017, pues ha sido una de las ediciones más variopintas de los últimos años y probablemente con uno de los ganadores más inusitados como esperados y apropiados por más de un motivo, pero antes de hablar de ese ganador permítanme presentarles mi análisis de lo que fue Eurovisión’17 y la suerte de mis favoritos de este año; a diferencia de 2016 este año no fui absolutamente acertada con mis favoritos y su suerte en las semifinales lo que desde luego se reflejó en lo que sería sus destinos en la Gran final celebrada el domingo 13 de Mayo de 2017.

Eurovisión 2017: luces y sombras…

Creo que ya lo he mencionado en algún momento, no soy muy dada ni proclive a predecir NADA, y claro está mucho menos las posiciones finales en Eurovisión de mis artistas y temas favoritos de la presente edición, pero lo que si suelo hacer cada año es elegir los temas y artistas que más me llamaron la atención, y este año mis favoritos personales se redujeron un poco más con respecto al año pasado, si en 2016 fueron 11 este año fueron 10, por cierto ahora que lo pienso bien, la verdad es que mi número de favoritos va decreciendo cada año, aunque si bien es cierto que en 2015 mis favoritos de entonces fueron todavía menos (9), pero bueno si hablamos de un concurso que reúne a más de 40 países, canciones y artistas, además de estilos y propuestas, que mis favoritos cada año apenas pasen de la decena dice, o que soy demasiado exigente (o necia) con mis gustos musicales, o que definitivamente lo que gusta a la mayoría de Europa es casi incompatible con lo que a muchos nos gusta u oímos al otro lado del charco, bueno entre gustos y colores… en fin, volviendo al punto, este año solo 10 temas me gustaron mucho y como la gran mayoría de los eurofans tenía la esperanza de que todos ellos pasaran el tamiz de las semifinales (al menos mis favoritos fuera de los ‘Big Five’ que como se sabe no tienen necesidad de pasar por las rondas semifinales), como fue el caso del año pasado donde todos sin excepción de mis favoritos pasaron a la gran final, esta vez sin embargo mi record de aciertos salió con las patas quebradas pues de mis 10 favoritos de 2017 finalmente solo 7 pasaron, los cuales se unieron al único de los llamados ‘5 grandes’ que este año entró en mi pequeña lista de temas y artistas favoritos, quedaron fuera 2 candidaturas que en verdad pienso merecieron pasar a la gran final aunque finalmente al público europeo considerara que no lo merecían.

Hablemos de mis favoritos de 2017

Armenia, propuesta interesante…

Comienzo a desglosar la suerte de mis favoritos tanto en semifinales como en la gran final de Eurovisión 2017. Iniciamos con Armenia y su representante Artsvik que defendió los colores armenios con el tema “Fly with me” (vuela conmigo). Se trató de un tema que la verdad lo primero que me impactó fue su video promocional, muy bien hecho, interesante y particular pues mezcló con el pop propio de Eurovisión tintes étnicos llamativos, sobre este tema leí algunas críticas de ‘expertos’ donde se lo tildaba de “pobre” musicalmente hablando y que su mayor fuerte radicaba precisamente en su video más que en el contenido de la canción en sí, bueno… no soy crítica musical así que no estoy en la labor de compartir o debatir opiniones de ‘expertos’ pero esa apreciación fue exactamente la misma que yo tuve el año pasado con el tema de Rusia (híper favorito de TODO el mundo en Eurovisión 2016) y que sin embargo al final se fue con las tablas sobre la cabeza con un decepcionante 3er lugar; a diferencia del tema ruso del año pasado que hizo alarde de una maquinaria tecnológica impresionante para hacer de su video algo tan alucinante y que logró que precisamente fuera a la canción como tal lo último a lo que se le prestara verdadera atención de toda su propuesta, en el caso de Artsvik y su canción el video iba a la par del tema, con lo justo dado su concepto sin exagerar ni pretender ser más de lo que era, eso al menos en mi humilde apreciación personal.

En cuanto a lo que fue su presentación en vivo durante la 1era semifinal y tras esta su actuación en la Gran final decir que nuevamente Artsvik optó por un concepto que sin alejarse de la esencia de su video y del concepto de su canción básicamente recreó de un modo si se quiere muy creativo lo visto en el video musical pero tan solo con la presencia de la artista en sí junto a solo 2 bailarinas (muy bien sincronizadas por cierto), solo ellas 3 y un trabajo de luces y fondo gráfico solazaron con estilo la esencia tanto de su video promocional como de la canción en sí en lo que fue su presentación en vivo, a mí personalmente me gustó mucho su performance y ciertamente también gustó tanto al jurado como al público votante pues le otorgaron no solo el pase de la 1era semifinal sino la posición 18 de 26 países, aunque también es cierto, y hay que admitirlo, que indudablemente a Armenia le fue peor este año que en 2016, el año pasado el país balcánico alcanzó el nada despreciable 7mo lugar mientras que en 2017 tuvieron un considerable bajón hasta el 18, con todo y eso pienso que Armenia estuvo bien representada por Artsvik y su Fly with me, aunque finalmente no haya contado con el favor pleno del público europeo.

Demy, cuando el amor se queda corto…

Seguimos con Dimitra Papadea, pero mejor conocida por su nombre artístico de Demy, fue la representante de Grecia en Eurovisión 2017 y con su tema “This is Love” (esto es amor) esperaba no solo  llevar nuevamente a Grecia a la Gran final del concurso eurovisivo (no olvidemos que en 2016 el país helénico no pasó de la semifinal) sino posicionarlo de ser posible en al menos el top 10 de este año, la propuesta de Demy un tema absolutamente pop y enteramente cantado en inglés esperaba tener la formula correcta para cautivar al público y al jurado europeo. Históricamente Grecia nunca ha brillado por estar entre mis países favoritos en Eurovisión, por lo general las propuestas musicales de Grecia nunca me han llamado la atención, por lo que en cierta forma me sorprendió al escuchar la propuesta de Demy, muy alejada de lo que suele presentar Grecia, al menos en años recientes, donde se le da mucho protagonismo a los aspectos étnicos musicales del país, el problema es que no siempre lo étnico funciona, o al menos a Grecia no le ha ido del todo bien en ese sentido; Demy por su parte optó por una fórmula más tradicional y propia de Eurovisión, más pop y techno, y ciertamente el cambio de fórmula ayudó porque este año Grecia logró superar el tamiz de la semifinal y obtener su pase a la Gran final. Su video promocional es convencional, sin ser ninguna maravilla se amoldaba a lo comercial de la canción y ayudaba a destacar el atractivo de la cantante helénica.

En cuanto a su actuación tanto en la semifinal como en la Gran final Demy tampoco se arriesgó, y como con su tema para su presentación en vivo en el festival recurrió a los usuales clichés eurovisivos: efectos físicos (como fuentes de agua), bailarines fornidos y al aspecto de diva eurovisiva propia de lo que usualmente se ve en Eurovisión, es decir, visualmente nada extraordinaria, en lo personal en el caso de Grecia solo me decanto por la voz y el ritmo contagioso de la canción, un tema aceptable pero con pocas probabilidades para lograr un triunfo, en todo caso Demy y Grecia lograron alcanzar un décimo noveno lugar, nada mal considerando que el año pasado el país no logró clasificarse siquiera para la final.

Dihaj, los esqueletos fuera del closet

Los países balcánicos o del este de Europa no suelen figurar muy a menudo entre mis favoritos y Azerbaiyán es probablemente uno de ellos, no es frecuente que lo incluya entre mis favoritos de Eurovisión si bien es cierto que el año pasado la propuesta de Samra (representante de Azerbaiyán en Eurovisión 2016) figurara entre los temas que sin duda me llamaron la atención aunque no necesariamente esto significara que los incluyera entre mis favoritos de entonces, este año tocó a la agrupación Dihaj y a su vocalista y líder Diana Hajiyeva representar al país en Eurovisión con una propuesta sin duda diferente y muy a tono con el estilo de la banda que es muy conocida en su país por ser iconos de la música experimental, la canción por ellos presentada lleva por nombre “Skeletons” (esqueletos) y fue su propuesta para lograr el pase de Azerbaiyán de la semifinal a la Gran final  y superar el puesto 17 obtenido del año pasado. Para ser sincera de la propuesta de Dihaj lo primero que me llamó la atención fue su video promocional y desde luego consecuentemente a esto su canción, se trata de un tema con un sonido muy distinto a lo que Eurovisión nos tiene acostumbrados, no es el típico y empalagoso pop, es algo sin duda más contemporáneo, más adulto y profundo y la letra de la canción sin duda va muy acorde con lo expresado por el video, pero y sobre todo con lo que sería su presentación en vivo en la semifinal y la Gran final.

De las 26 actuaciones de la Gran final y desde luego de su grupo en la semifinal, sin duda la presentación de Dihaj fue peculiar y claramente una de las más excéntricas, leyendo los comentarios acerca de su actuación surgidos desde la 2da semifinal donde la agrupación azerbaiyana debutó hasta su repetición en la final de Eurovisión fue muy claro que aún hay mucha gente que no supera al tipo con la cabeza de caballo encaramado sobre una alta escalera, para entenderlo claramente se tiene que entender el sentido de la canción pues todo el performance de Dihaj que además del tipo-caballo incluye una escenografía llena de grafitis es obviamente alusiva a la letra de Skeletons. Yo de la canción debo decir que me gustó mucho, lo suficiente como para incluirla en mi pequeña lista de temas predilectos de esta edición de Eurovisión 17, vale decir que respecto a cómo le fue al país en 2016 este año Azerbaiyán tuvo una mejor actuación, pues esta vez escalaron al puesto 14, una mejora de 3 puestos que nunca se le puede considerar malo en con concurso con las características de Eurovisión, así que bien hecho a Dihaj!…

Croacia, dos en uno…

El año pasado incluí por vez primera a un tema de Croacia en mi lista de temas favoritos de Eurovisión, como sucede con Azerbaiyán, no es usual que las candidaturas croatas a Eurovisión me llamen la atención, la excepción hasta ahora había sido el caso de Nina  Kraljić quien representara al país balcánico en 2016, pero ciertamente Croacia estaba determinada a repetir el volver a una gran final de Eurovisión luego de algunos años de no pasar de semifinales y tras Kraljić el país presentó como su nuevo representante a Željko Houdek, o como mejor se le conoce: Jacques Houdek, un artista muy conocido en su país y uno de los más populares cantantes de Croacia. Su propuesta un tema llamado “My Friend” (Mi amigo), y cuya letra como indica su nombre nos habla de la amistad y su importancia, así como del abrazar las diferencias en nombre de la amistad, probablemente de todas las letras de las canciones de esta edición de Eurovisión 17 la de My Friend sea una de las que mejor se ajusta al slogan de este año (celebrando la diversidad), pero más allá del significado de la canción, lo que destaca de la candidatura croata es precisamente su representante, un cantante no solo talentoso sino versado en el uso magistral de su voz, técnica y una facilidad casi inaudita para cambiar de registro vocal, desde una voz típicamente pop al más puro y lírico tono de tenor, todo en una misma canción. Si bien creo que es la primera vez que se presenta en Eurovisión un artista con semejantes características lo hecho por Houdek no es que sea necesariamente nuevo o único en el mundo musical, por ejemplo la famosa soprano inglesa Sarah Brightman lleva AÑOS haciendo lo mismo (cantar con 2 registros diferentes) lo cual le ha traído un tremendo éxito que claramente va más allá de la escena lírica donde originalmente ella se había destacado como cantante, sin embargo yo no he oído un tema de Brightman donde se la oiga cantando en una misma canción haciendo alarde a la vez de su voz de soprano y su voz normal, claro que puedo estar equivocada ya que infortunadamente no he oído toda la extensa discografía de la soprano británica para afirmar lo contrario, pero hay que decir que no siempre las sopranos, tenores y afines cantan de modo natural o cotidiano en estilo lírico, de hecho muchas personas pueden cantar ópera solo luego de un concienzudo, constante y a menudo largo entrenamiento vocal, por ello lo logrado por Jacques Houdek en su actuación para Eurovisión sin duda lo destaca como una de las mejores y más versátiles voces de la edición de este año del festival.

Su presentación en la semifinal justificó claramente que le diera a su país por 2do año consecutivo el pase a la Gran final de Eurovisión, de hecho una cosa es verlo cantando con sus ‘2 voces’ en el video promocional y otra MUY diferente fue verlo hacerlo en vivo no una sino 2 veces (semifinal y gran final), realmente verlo pasar de un registro vocal a otro con tal facilidad resultó impresionante de ver y oír, desde luego que semejante talento tenía porque sí que destacarse y sin bien no fue lo suficiente como para ganar si lo fue para que Croacia mejorara por mucho su actuación de 2016, pues de un puesto 23 obtenido el año pasado redujo 10 posiciones hasta quedar en 2017 en el puesto 13, nada mal para Jacques Houdek y su performance al mejor estilo Dr. Jeckyll & Mr. Hyde.

Suecia, frontrunner a toda prueba

Suecia es uno de los mayores ganadores históricos en Eurovisión, y de hecho es el segundo país que más veces ha ganado con 6 victorias (solo por detrás de Irlanda que lleva 7 triunfos), siendo su más reciente triunfo el de 2015, por su impresionante palmares de triunfos Suecia es considerada por no pocos la superpotencia a vencer en cada edición del festival de Eurovisión, especialmente porque así no gane el país nórdico suele casi siempre ubicarse en el top 5 y siempre en el top 10, especialmente en los últimos años. Este año tuvo el deber de representar los colores suecos al cantante Robin Bengtsson, quien tenía como objetivo darle a Suecia su séptima victoria en el festival eurovisivo o en su defecto llegar lo más cerca posible al triunfo, lo que significaba mantenerse en el top 5, algo que el país consiguió en 2016. Para aspirar a una nueva victoria Suecia a través de Bengtsson presentó como su tema musical a la canción “I can’t go on” (No puedo seguir), un tema pop muy movido y bailable que contrastó y mucho con su propuesta del año anterior (una balada), esta vez Suecia apeló a entusiasmar e impresionar al público y al jurado votante con una puesta en escena fresca, entusiasta y bastante diferente a lo mostrado por el país en años recientes, para eso Robin Bengtsson con la ayuda de 4 muy buenos bailarines y 5 cintas caminadoras, aunado a una canción alegre y que invitaba al entusiasmo esperaba impactar especialmente el público europeo, de hecho la candidatura de Suecia fue sin duda una de las principales y más tempranas favoritas para un posible triunfo en Eurovisión 2017.

A diferencia de la mayoría de sus contrincantes de edición, Suecia para la edición de este año del festival eurovisivo no presentó un video promocional como tal, sino exactamente el de la misma performance que su representante hizo cuando ganó su derecho de representar al país, la cual repetiría con pelos y señales tanto en la semifinal como en la gran final de Eurovisión a la cual el país nórdico pasó sin el menor problema; por lo tanto si bien tuvo una presentación impecable la verdad es que Suecia no sorprendió a nadie en lo que fueron sus participaciones en vivo en el concurso, lo que desde luego no afectó en casi nada a las aspiraciones suecas a obtener un nuevo triunfo, aunque finalmente Suecia no pudo ganar logró mantenerse sin duda lo más cerca posible de la victoria al posicionarse entre los 5 mejores de Eurovisión 2017, repitiendo exactamente su misma colocación del año anterior: 5to puesto, Suecia como siempre mancando la pauta.

Bélgica, voz y canción peculiares

Bélgica es otro país que como Suecia suele destacarse muy bien en Eurovisión, lleva ya unos años figurando entre los 15 primeros puestos del concurso y el año pasado con Laura Tesoro quien fue una de mis favoritas de esa edición el país logró meterse en el top 10. Este año Bélgica presentó un tema y una cantante radicalmente diferentes a lo que fue su propuesta el año pasado, esta vez se recurrió a un tema indie y una intérprete diametralmente opuesta a lo visto en la edición de 2016. Con el nombre artístico de Blanche y cuyo nombre real es Ellie Delvaux, se nos presentó esta joven cantautora belga de solo 17 años cuyo tema “City Lights” (Luces de ciudad), aspiraba a mejorar para Bélgica el décimo puesto del año anterior. Debo decir que cuando escuché por primera vez este tema me impactó más que nada el tono de la voz de su intérprete, inusualmente grave y profundo por tratarse de una adolescente de solo 17 años, y de no ser por el video habría sido algo confuso de dilucidar si esa peculiar voz provenía o no de una mujer, a mi realmente en un inicio me costó creer que se trataba de una chica. Más allá de su voz singular el tema musical de Blanche era de esos pocos que se salían de la norma usual en Eurovisión, y desde el comienzo fue catalogado por los expertos como una canción ‘indie’, ciertamente no se la puede catalogar de pop y tampoco como una balada, en sí misma City lights es una canción aparte de todo lo que se presentó en Eurovisión este año y quizás por su peculiaridad es que acabara siendo bastante bien acogida en general por el público y el jurado votante, aunque ciertamente en un principio hubo ciertas dudas sobre si la joven cantante podría soportar la presión que implicaba presentarse en el concurso musical más famoso de Europa, ella fue una de los artistas a quienes los nervios no pocas veces le jugaron sus malas pasadas, especialmente en lo que sería su interpretación en vivo.

Sobre la actuación en vivo de Blanche en Eurovisión, en los ensayos previos a la semifinal se ventilo que la representante belga tuvo no pocos problemas con su interpretación así como una notable rigidez en una presentación que se antojó para no pocos de sosa, los cuales luego serían achacados en parte a los nervios, sin embargo a la hora de la verdad Blanche sabría dar la talla al momento de cantar su tema en vivo, en una actuación acorde a su tema, muy sobria y sombría, lo cual le permitió además de pasar la semifinal sin problemas llegar a la Gran final con no pocas probabilidades de triunfo, en mi opinión su performance en la final fue incluso mejor que la de la semifinal y lo suficientemente buena como para permitirle a Blanche no solo remontar el décimo puesto belga de 2016 sino ubicarse en el top 5 en el 2017, concretamente en el lugar 4, así que bien hecho Bélgica!

O’G3NE, armonías neerlandesas a lo Willson-Phillips

Llegamos a los Países Bajos u Holanda, otro país europeo al que suele irle relativamente bien en Eurovisión y digo relativamente porque el país de los molinos y los tulipanes suele tener una suerte mixta, si se quiere estilo montaña rusa, desde rozar el triunfo con el 2do puesto en 2014 a no pasar de la semifinal en 2015 y recuperarse en 2016 al llegar al top 15 el año pasado, concretamente quedarse en el puesto 11. Este año un trío de hermanas neerlandesas tenían como misión mejorar ese onceavo puesto de 2016 y devolver a Holanda al top 10 o al top 5 si era posible. Con el nombre de O’G3NE, el trío compuesto por las hermanas  Lisa, Amy y Shelley Vol fue el único grupo armónico que compitió este año en Eurovisión y quizás por eso mismo este trío supo destacarse bastante bien entre el grueso de participantes de este año. No es la norma encontrarse en Eurovisión a grupos armónicos, y desde el 2015 cuando otro famoso trío, pero representando entonces a Italia (Il Volo) no se veía concursando a un grupo vocal armónico, así que la presencia de las hermanas de O’G3NE fue sin duda algo bienvenido en un festival donde la individualidad vocal es mayormente la norma. Las hermanas neerlandesas se presentaban a sí mismas con la experiencia previa de ya haber competido antes en Eurovisión, pero en su caso en la versión infantil del concurso (Eurovisión Junior) hacía unos años, así que ya ellas tenían una buena idea de a que atenerse en la versión ‘adulta’ del certamen, el mayor atractivo de O’G3NE sin duda son las potentes y estupendas armonías que las 3 componentes del grupo lograban acoplar en su música y sin dudas un excelente ejemplo de esto fue su trabajo en el tema musical que presentaron para competir en Eurovisión 2017 “Lights & Shadows” (Luces y Sombras). Un  tema que habla de la familia y de como enfrentar juntos las adversidades de la vida, pero no sólo por su mensaje la canción alude a la familia, sino porque de hecho este tema fue escrito ‘en familia’ literalmente, concretamente por el padre de las hermanas y el novio de una de ellas. Si bien la letra y el mensaje de Lights & Shadows es aleccionador lo que sin duda lo hace brillar es el trabajo vocal de sus interpretes, en cuanto lo oí lo primero que me vino a la mente fue el sonido de otro recordado trío vocal que se hizo especialmente famoso internacionalmente en la década de 90 del siglo pasado, me refiero desde luego a Willson-Phillips, las hermanas de O’G3NE sin duda hacen honor al legado de grandes grupos vocales femeninos del pasado como lo fueron no solo las Willson-Phillips  sino y desde luego otro recordado grupo armónico, las En Vogue.

Las perfectas armonías de O’G3NE no solo les permitió pasar sin problemas la 2da semifinal sino que repitieron esa excelente actuación en la gran final, sin embargo y a pesar de tener una gran actuación eventualmente ello no sería suficiente para que Los Países Bajos mejoraran su marca con respecto a 2016, y al final acabarían repitiendo la misma posición: puesto 11 en 2017. En todo caso en mi opinión Lights & Shadows y O’G3NE fueron una de las mejores actuaciones vocales de este año sin duda.

Francia, por segundo año dando la talla…

Francia es junto a España, Alemania, Reino Unido e Italia los llamados ‘Big Five’, los únicos que no necesitan pasar por el tamiz de las semifinales, por tanto pasan directamente a la Gran final, tengo que decir que definitivamente este año el país galo fue el único de los 5 cuya propuesta musical más me gustó, lo suficiente como para figurar en mi corta lista de favoritos este año. Si en 2016 Francia tuvo un regreso si se quiere triunfal gracias a la excelente representación que tuvo con Amir Haddad este año el país galo quiso mejorar su apuesta presentando a una más que talentosa y joven cantante, Alexandra Maquet, pero que es mejor conocida por su nombre artístico: Alma. Esta joven de 29 años toma el testigo de Amir con la misión de mejorar el 6to lugar alcanzado por Francia en 2016, para ello se presenta con el tema “Requiem” un tema pop pero con un innegable toque francés que en lo personal a mi me gusto muchísimo, así como su video promocional, original y llamativo, casi tanto como su intérprete.

De los temas presentados este año por el llamado ‘Big Five’ el de Francia fue el mejor en mi opinión, si bien no se puede negar que el presentado por Italia no estuvo para nada mal tampoco, lo que por su puesto lo ayudó a configurarse durante semanas como el principal tema favorito para ganar, aunque a mi en lo personal no es que me matara mucho. Como sea, la única actuación de Alma en la gran final estuvo a la altura sin ser extraordinaria y en línea general supo dejar igual bien parada a Francia de cara a lo que fue el cuadro final de Eurovisión 2017, aunque no lo suficiente como para mejorar la posición de 2016, aun así un doceavo puesto de 26 nunca puede resultar ser despreciable para un país que antes de 2016 había estado quedando en los últimos lugares de modo casi regular, pero claro está no se puede tampoco negar lo innegable, que lo hecho este año igual representó un descenso de 6 puestos con respecto al año anterior, pero bueno, tampoco creo que se le pueda culpar a Alma por los gustos y preferencias del caprichoso público votante europeo ¿no?….

Ahora hablemos de mis favoritos… que no lo lograron… T_T

Cómo lo mencionara al comienzo del presente de mis 10 favoritos de este año sólo los 8, de los que les acabo de hablar, pasaron a la Gran final, pero 2 infortunadamente no lograron pasar de la semifinal, si bien pienso que tenían lo mínimo necesario, claro, desde mi humilde y casi absoluta ignorancia, es muy obvio que mis gustos están a años luz del grueso de los eurofans, pese a ello las propuestas presentadas por Estonia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia no podrían catalogarse de malas aunque ciertamente las mismas no calaron en el favor de los votantes.

Macedonia, un baile que no convenció….

Como fue el caso de Azerbaiyán o Croacia no es común que incluya entre mis temas favoritos de cada año en Eurovisión a las canciones de esta república balcánica, pero ciertamente la propuesta presentada por Jana Burčeska representante de Macedonia en Eurovisión 2017 con su canción “Dance Alone” (Bailo sola) me llamó mucho la atención, un tema de corte indudablemente dance y cuyo video promocional también resultó tan atrayente como la canción…

Insisto en decir que debió por lo menos pasar a la final ya que es un buen tema, me atrevería a decir que incluso mejor que algunas de las canciones a las que eventualmente si se les permitió llegar a la Gran final (como fue el caso de Chipre o Israel).

De hecho estos 2 países en mi opinión le quitaron la oportunidad a mejores propuestas, como fue el caso de mi otro favorito rezagado: Estonia.

Estonia, perdidos más allá de Verona…

En 2015 fue la primera vez que incluí un tema de Estonia entre mis favoritos anuales de Eurovisión y en esa oportunidad como ahora el país fue representado por un dúo, entonces el conformado por Elina Born y Stig Rästa y ellos lograron con su tema “Goodbye to Yesterday” no solo pasar la semifinal sino llegar a la final quedándose con un nada despreciable 7mo puesto, en 2015 la suerte no acompañó al país pues no pudo pasar de las semifinales.

Dos años luego del séptimo lugar estonio, de nuevo una pareja representa a Estonia en Eurovisión, en esta oportunidad se trató de los cantantes Koit Toome y Laura Põldvere, ellos se presentaron junto a su canción “Verona” la cual me cautivó en lo que la oí, aun ahora considero que fue una de las mejores canciones que escuché en esta edición del concurso eurovisivo y por eso mismo lamenté profundamente que de modo inexplicable el tema no pudiese pasar de la 2da semifinal, de hecho la no clasificación a la final de Estonia sorprendería a algunos que veían al tema y a sus intérpretes con los chances mínimos para llegar a la Gran final, así que el que no lograran pasar decepcionó a más de uno, incluyéndome… fue una injusticia… T_T

Hablemos de los favoritismos y los batacazos

España, nulidad ‘surfera’…

A diferencia de años anteriores debo decir no sin cierta pena y sorpresa que esta vez España NO figuró para mi en NADA, de hecho es la primera vez desde 2012 que la candidatura española no pintó NADA de nada para mí que siempre me he considerado casi una incondicional de España en Eurovisión. Sé que no siempre el país ibérico las pega con sus candidaturas anuales a Eurovisión, algunas sin duda han sido PEORES que otras, pero también han habido algunas que resultaron ser casi gloriosas sin haber necesariamente ganado, desde luego tengo mis históricos favoritos españoles desde que sigo a Eurovisión, pero también hay otros a los que ni siquiera me provoca recordar por lo paupérrimos que me han parecido, como por ejemplo el esperpento del Chikiricuatre (no se ni como diantres se escribe) o el desastre de las Ketchup, por mencionar un par de participaciones eurovisivas españolas para el olvido, en años recientes la representación femenina española ha sabido dar la cara por el país ibérico aunque si bien es cierto que la suerte de alguna de esas participaciones no ha salido bien parada ante un público europeo en general apático con las candidaturas españolas de los últimos años, pero fuera de eso el trabajo de las últimas representantes españolas desde Pastora Soler, pasando por Ruth Lorenzo, Edurne y más recientemente Barei han sido en mi opinión para elogiar, más allá de la poca suerte que tuvieron en el concurso, especialmente en los últimos 2 años. Este año sin embargo España se decantó por una presencia masculina, la primera desde Daniel Diges, quien representará a España en la edición de 2010 del concurso eurovisivo.

La elección de Manel Navarro como el representante español tuvo su tinte de polémica lo suficientemente potente para literalmente dinamitar casi desde el principio su candidatura y posterior suerte en Eurovisión 2017, la suya ha sido una de las PEORES actuaciones españolas en Eurovisión desde el año 1983, lo cual no es poco decir, y prueba de ello es que además de haber quedado de último (puesto 26 de 26) casi que se fue en blanco de no ser por el apoyo del público portugués que le dio los únicos 5 puntos que el país ibérico logró captar este año. Sobre la participación española en la edición de 2017 del festival debo decir que a mi en lo personal me fue absolutamente indiferente, una canción: “Do it for your lover” (hazlo por tu amante) absolutamente tan nula como lo es un cero negativo a la izquierda y un intérprete que lo que más tiene a su favor es su atractiva estampa física (sin duda es un chico lindo) pero que no precisamente deslumbra por su look ‘surfero’ o por tener una voz prodigiosa, sé que a mis más de 40 años de edad mis gustos musicales probablemente disten mucho de los de los veinteañeros de hoy en día, pero sinceramente creo que España pudo haberlo hecho un poco mejor este año en lo que a su escogencia de representante para Eurovisión se refería. No pienso entrar en el escabroso terreno de criticar la actuación de Navarro antes o durante el concurso, ni los problemas que presentó en su actuación en la final y que acabaron por dar al traste con las posibilidades españolas de tener una buena figuración en Eurovisión, de eso los propios eurofans españoles se han encargado con ganas y casi desde el momento de concluir el certamen: hacer leña del árbol caído a costillas de Manel Navarro, lo único que yo puedo decir es que esta vez no encontré nada bueno que reseñar de la candidatura española, solo espero que para el año entrante lo hagan un poco mejor, para que realmente España pueda aspirar de verdad a tener algo de mejor suerte.

España. Lo que comienza mal… termina mal…

Favoritos y resultados…

Fuera de España, tenemos a los 3 países cuyas candidaturas se perfilaron desde muy temprano como las principales y mayores favoritas para ganar la edición de este año de Eurovisión (aunque debo decir sinceramente que ninguna de ellas me fascinó en lo personal, aunque no les niego sus indudables méritos). Italia, Portugal y Bulgaria fueron casi desde el momento de hacerse públicas sus candidaturas las consentidas de todos: público, casas de apuestas y jurado especializado. Cada una de estas canciones favoritas tuvieron sus particularidades que las hacía muy apetecibles para acabar ganado el micrófono de cristal de Eurovisión, comencemos a desglosarlas brevemente:

Italia, el karma del ‘gran’ favorito…

Cuando oí los más de 40 temas musicales que este año competirían en el festival eurovisivo y pude ver sus videos oficiales debo decir que sin duda uno de los más pintorescos y extravagantes además de divertidos fue el de Italia, su representante el cantante Francesco Gabbani y su entusiasta canción “Occidentali’s Karma” (Karma Occidental) sin duda tenían todo lo necesario para lograr lo que desde el año 2015 Italia no conseguía: volver a tener grandes chances de ganar por tercera vez el festival de Eurovisión, algo que Italia no consigue desde hace 27 años (año 1990). El tema musical una crítica irreverente e irónica a la occidentalización de mucha de la cultura asiática se destaca no solo por su ritmo pegajoso sino por el gran carisma que sin duda Gabbani exuda, no es de extrañar por tanto que casi desde el momento en que fue anunciado como el representante oficial de Italia en Eurovisión Francesco Gabbani y su canción se dispararan como los GRANDES favoritos para ganar este año y la vedad de no haber estado Portugal o Bulgaria en medio posiblemente habría efectivamente ganado, pero… a la hora de la verdad y como suele suceder a menudo en Eurovisión TODO puede cambiar una vez se llega a la gran final y toca el momento de votar.

La actuación de Italia solo pudo verse en la Gran final ya que al ser uno de los llamados ‘Big Five’ el país actuaba directamente en la final sin pasar por las semifinales. En lo que fue su performance en vivo sin duda la presentación de Gabbani y su canción tuvieron mucho de los elementos que tan popular hizo a su video musical (Occidentali’s Karma ha sido el video promocional más visto este año en Eurovisión con más de 100.000.000 millones de vistas en Youtube) pero adicionalmente su actuación en vivo incluyó a un ‘Mono’ bailarín que hizo que su presentación en la final fuera una de las más excéntricas de este año. Pese a todo, a su enorme popularidad, carisma, éxito en Youtube y a la mayoría de los favoritismos que se decantaban claramente por el italiano, a la final Italia tuvo una suerte muy similar a la que, por ejemplo, tuvo el año pasado Francia, que habiendo partido como una de las grandes favoritas sino para ganar al menos quedar entre los 5 mejores de manera increíble a la final terminara en el 6to lugar, exactamente fue la misma posición que acabaría obteniendo Italia un año después, un 6to puesto que ciertamente tumbó una buena cantidad de apuestas y pronósticos y lo que una vez más destaca lo IMPREDECIBLE que pueden llegar a ser los resultados de Eurovisión.

Bulgaria, el gran beneficiado…

Otra cosa que suele destacar mucho en Eurovisión son las polémicas casi omnipresentes en cada edición del certamen, la más destacable este año fue la notable salida de Rusia del certamen a causa del veto que el Gobierno Ucraniano le hiciera a la que fuera la representante rusa que este año habría de representar al país, ya que ella tuvo la ‘cuestionable’ idea de presentarse en Crimea durante la adición ilegal de la península ucraniana a la Federación Rusa, pese a que Ucrania había impuesto el veto de la no entrada al país de ningún artista ruso que se presentara en la arrebatada península ucraniana, el veto por tanto prohibía la entrada a Ucrania de Yulia Samóilova (la representante de Rusia en Eurovisión 2017), esto precipitó que Rusia en consecuencia se retirara de la edición de este año de certamen. La ausencia de Rusia, un país que por su enorme tamaño y densidad poblacional suele pesar y mucho en las votaciones durante el festival además de contar con un alto número de ciudadanos viviendo en Europa, hicieron que gran parte de los votos que tradicionalmente solía acaparar el país de muchos de sus expatriados tuviesen que desviarse a otras candidaturas este año y el gran beneficiado de eso, según los expertos en el festival, fue Bulgaria. ¿La razón? porque Kristian Kostov, el joven representante de Bulgaria es nacido en Moscú y por tanto tiene la nacionalidad rusa así como la búlgara pues su padre es búlgaro. Pero más allá de lo anterior ciertamente la candidatura búlgara se vio bien representada este año por el joven Kostov, uno de los 3 chicos de solo 17 años que este año compitieron en Eurovisión (los otros dos fueron Blanche de Bélgica e Isaiah de Australia). Kristian Kostov y su poderosa balada “Beautiful Mess” (Hermoso desorden) también supieron cautivar a mucho público y a muchas casas de apuestas, que se decantaron por él como una buena alternativa al Italiano Gabbani para ganar este año.

La presentación de Kostov en la gran final, la cual vino precedida por una más que buena participación en la 2da semifinal y que le dio obviamente su pase a la Gran final, sin duda auparon muchísimo sus posibilidades de triunfo pues el muchacho demostró que además de tener una poderosa voz y un gran talento tenía adicionalmente un elegante carisma que lo destacó como la presentación más pulcra y elegante de las que se hicieron este año, simple, sin mayores aspavientos y recurriendo mayormente a su gran presencia en el escenario, no fue de extrañar por tanto que a la postre Kristian Kostov y Bulgaria acabaran obteniendo el 2do lugar con la 2da más alta puntuación de la historia del festival y lo que de paso superó con creces el nada despreciable 4to puesto obtenido el año pasado por Poli Genova y que hasta entonces había sido la mejor actuación búlgara en Eurovisión, a diferencia de Italia con Bulgaria casi que se cumplieron la mayoría de los pronósticos y si bien no ganó es claro que estuvo bastante cerca. Personalmente no niego los méritos de la candidatura búlgara, pero a mi particularmente no me resultó especialmente resaltante, si bien obviamente el público europeo pensó que era casi que lo máximo este año.

Portugal, un regreso histórico…

Si el año pasado el triunfo de Jamala y de Ucrania tomó por sorpresa tanto a propios como a extraños este año Portugal claramente superó todas las expectativas, especialmente considerando que el país en 2016 ni siquiera compitiera en Eurovisión. Sobre el tema presentado por el vecino ibérico de España debo decir que mi primera impresión fue que era ABURRIDO, y no lo digo con ánimo de ofender, pero al yo NO ser una especial amante del jazz ni de los ritmos que se le acercan realmente escuchar a “Amar pelos dois” (Amar por los dos) me resultó muy soso, si bien es claro que la sensibilidad con la que Salvador Sobral, el representante luso de este año en Eurovisión, la interpretó resultó cautivante de muchas maneras, esto no es algo que yo diga, sino que es la opinión generalizada que he podido leer en las redes sociales antes, durante y después del festival, de lo que fue la performance del portugués con quizás la puesta en escena más sobria, simple, sobrecogedora y cautivante de las vistas este año.

Una canción y un cantante, en opinión de la gran mayoría de los conocedores y eurofans, que se salen de TODO lo visto en años recientes en Eurovisión y que precisamente por su singularidad, sensibilidad y dulzura logró cautivar de modo casi absoluto el favor y el grueso de los votos otorgados este año no solo por parte el jurado profesional sino del siempre impredecible público votante, de hecho Portugal y Salvador Sobral han obtenido no solo su primer triunfo histórico en Eurovisión sino que lo han hecho con la puntuación más alta jamás obtenida hasta la fecha desde que el concurso se viene llevando a cabo, más de 750 votos y una ventaja de más de 100 puntos respecto a su más cercano rival (Bulgaria), algo casi inaudito.

Tabla final de puntuación de Eurovisión 2017

No entraré a valorar mucho de lo que rodeó a la figura de Sobral durante el festival sobre sus presuntos problemas de salud y que dieron de que hablar por algunas situaciones inusuales que se dieron en consecuencia durante los días previos al festival, pero lo que sí puedo decir es que si bien a mí personalmente Amar pelos dois no me impresionó o cautivó tampoco le puedo negar sus más que notables atributos y por qué la impresionante interpretación hecha por Salvador Sobral tanto en la semifinal como en la gran final acabaran revolviendo las emociones de no poca gante a tal punto de arrancar incluso lágrimas de emoción en más de uno (incluido alguno de sus rivales en el certamen, recordemos las lágrimas de Artsvik de Armenia por ejemplo). El triunfo de Portugal además de histórico, porque hasta entonces Portugal había sido el país en permanecer más tiempo sin ganar (48 años), ya que, desde su debut en 1964, jamás había ganado, concordó con otro hecho no relacionado directamente a la música pero si con el país triunfador, la victoria de Salvador Sobral en Eurovisión 2017 coincidió con la celebración de los 100 años de las apariciones marianas en la ciudad de Fátima (13 de Mayo de 1917) que como se sabe se encuentra ubicada en el municipio de Ourém en Portugal. Sea o no casualidad o haya o no la santísima Virgen intervenido para ayudar a Portugal y a Salvador Sobral a ganar, sin lugar a dudas el triunfo portugués llega en un momento bienvenido para un país muy vapuleado en años recientes por una grave crisis económica y con poca o ninguna suerte históricamente hablando en Eurovisión, así que… ¡Bien por Portugal, merecido triunfo!…

Salvador Sobral de Portugal, flamante ganador de Eurovisión 2017. El primer triunfo de Portugal en el certamen tras 48 años.

A continuación les dejo la no menos que memorable segunda actuación, ahora ya como el flamante ganador de 2017 del micrófono de cristal de Eurovisión, de Salvador Sobral, esta vez en compañía de su hermana Luisa Sobral, autora del tema triunfador “Amar pelos dois”, una actuación realmente conmovedora…

Y hablando de rarezas y excentricidades…

Si hay algo que NO se puede negar de Eurovisión es que año tras año sorprende por una u otra causa, bien sea por alguna canción atípica, un performance inusitado o por algún intérprete que se salga de lo cotidiano, sobre eso en lo personal me parece que hubo par de cosas que se destacaron por su peculiaridad.

Cuando hablé del particular timbre de voz que posee Blanche de Bélgica (grave y profundo por tratarse de una mujer y muy joven de paso) casualmente se dio el mismo caso pero a la inversa: un cantante masculino que sin embargo parecía cantar casi como una chica, fue el caso de Brendan Murray, representante de Irlanda en Eurovisión 2017, cuya voz aguda y dulce más parecía la de una chica que la de un hombre, sin duda su voz particular y casi femenina pareció destacarse como nunca especialmente durante su actuación en la semifinal, de la que tristemente no logró pasar por cierto, me pregunto si sería su voz precisamente la que habría influido en ello…

Y hablando de intérpretes peculiares, por no decir pintorescos, este año si hubo un país que se llevó la palma en ese sentido ese sin duda fue Montenegro. En 2015 Montenegro fue uno de los países balcánicos que incluí por primera vez en mi lista de favoritos y con Knez el país logró alcanzar en ese entonces un aceptable puesto 13 de 25, el año pasado infortunadamente Montenegro no pudo pasar de la semifinal, así que este año el país presentó como su nueva alternativa para llegar a la Gran final a un cantante de nombre Slavko Kalezić… vamos a ver… ¿Cómo explicarlo?… la primera vez que supe y oí de este ‘caballero’ fue cuando vi por primera vez los más de 40 videos promocionales de los temas competidores para la edición de Eurovisión de 2017, en el caso de Montenegro su canción llevó por nombre “Space” (espacio) interpretada como ya dije por el Sr. Kalezić y tengo que ser muy sincera y cruda al decirlo, el video me dejó impactada (por no decir aterrada) no porque la canción fuera mala pues honestamente no me lo pareció, sino porque me chocó como un TABLAZO en la cara el ‘performance’ del representante montenegrino, que conjugó en un período de poco más de 3 minutos todos los clichés GAY imaginables y que probablemente solo podrían verse en una discoteca gay, desde torsos desnudos, contorneados pasos de baile, movimientos de brazos insinuantes, expresiones y gestos exagerados y por si fuera poco vestuario con brillantina (esto durante su presentación en la semifinal) más una trenza (de cabello) de más de metro y medio de largo usada de forma casi atemorizante a modo de látigo, es decir, TODO lo que al menos a mí se me antojó de chocante visualmente.

Lamento si lo anterior ofende la sensibilidad de alguien, pero la verdad es que lo chocante NO siempre funciona y ello quedó demostrado con el Sr. Kalezić, pues su actuación en la 1era semifinal, un calco de su video, al final le sirvió para nada pues Montenegro se quedó casi en la cola de su grupo (puesto 16 de 18) en la semifinal 1, quedándose por tanto una vez más sin poder accesar a la gran final por segundo año consecutivo. Por cierto según pude leer en comentarios dejados por eurofans (algunos en Youtube) tampoco el representante montenegrino como que gozó de muchas simpatías en lo que a su voz y canción de refiere, fue bastante criticado, habiendo algunos que incluso lo tildaron de no tener siquiera una buena voz para estar en Eurovisión, así que bueno… ¿qué les puedo decir?… ^_^¿

Y en cuanto al país más nuevo en competir en Eurovisión (Australia), esta es su 3era participación en el festival y la segunda como participante de pleno derecho, si bien no logró este año figurar de forma tan exitosa como el año pasado donde llegó en 2do lugar, tuvo igualmente una muy buena actuación este año quedándose en el top 10, concretamente en el puesto 9, lo que mantiene a Australia como uno de los países más exitosos en términos de buenas figuraciones en su participación histórica en Eurovisión así que ¡bien por la nación austral una vez más!…

Bien, concluye Eurovisión edición 2017 con sin duda un GRAN y MERECEDOR triunfador, el festival el año entrante volverá a la península ibérica luego de muchas décadas, esperemos entonces que España logré presentar una candidatura que realmente valga la pena y sea en la medida de lo posible del agrado de un siempre caprichoso público europeo que definitivamente no es para nada fácil de agradar o complacer, pero ya que la esperanza es lo último que se pierde cruzaré los dedos y esperaré lo mejor… Paz y Amor… ¡Hasta el año entrante!…

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